Historia del Carnaval

Historia del Carnaval

Como cada Año, el Carnaval se acerca, y se va a convertir en “la Fiesta” por excelencia que ocurre entre la Navidad y la Semana Santa.

Este año el Carnaval es un poco más tarde, pero la razón es que siempre fija sus fechas en relación con las fechas de la Cuaresma Cristiana, que comienza con el Miércoles de Ceniza. Así pues, el Carnaval se celebra siempre el Fin de Semana Anterior al Miércoles de Ceniza, que a su vez se celebra 40 días antes del Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Pascua, que a su vez es el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio Norte; todo un lio, que se resume en que el Carnaval se celebra entre febrero y marzo, pero no siempre en la misma fecha

Orígenes del Carnaval

Los más extremos hablan de que el Carnaval tiene su origen en tiempos prehistóricos, variando en contenido, forma, función y significado de una cultura a otra, pero el consenso general cree que comenzó durante la Edad Media, evolucionando a partir de las celebraciones burlescas asociadas con la Pascua, la Navidad y otras festividades europeas como el Maypole, el Quadrille Ball, el Entrudo y las Hallowmas.

Se dice que la palabra deriva del latín “carnem levare”, que significa abstención de la carne o adiós a la carne, reflejando la abnegación, el ayuno y la penitencia asociados a la Cuaresma. Sus sinónimos son el carementrant francés (se acerca la Cuaresma), el fastnacht alemán (noche de ayuno) y el Shrovetide inglés (refiriéndose a los tres días reservados para la confesión antes de la Cuaresma).

Otros historiadores vinculan el origen de la palabra «Carnaval» con el latín carrus navalis, un vagón tirado por caballos para el transporte de juerguistas, argumentando que sus aspectos cristianos surgieron de los ritos de fertilidad estacionales dionisíacos o bacanales de la época grecorromana. Estos ritos se caracterizaban por su énfasis en el jolgorio, la mascarada, los despliegues satíricos y los períodos de desinhibición que propiciaban el desahogo de los festejantes.

Cambios en Siglos

En cualquier caso, aunque la mayoría de los principios en los que se basa esta fiesta permanecen casi intactos, su forma, contenido, contexto y modos de vestir han cambiado, y mucho, a lo largo de los siglos.

Esto es especialmente claro en América, donde el carnaval se introducido por españoles y portugueses tras la colonización en el siglo XV.

Desde entonces, se ha ido complementando con nuevos elementos provenientes de las poblaciones aborígenes, africanas y de otros grupos étnicos.

La gran diferencia radica en el disfraz de carnaval, influenciado por la raza en el Caribe, Estados Unidos y Brasil, donde el carnaval es conocido co otros nombres: Rara en Haití, Mardi Gras en Nueva Orleáns, o Carnaval en Cuba y Brasil.

Contribución Africana

La contribución africana al Carnaval en América empezó cuando los amos europeos de esclavos africanos les permitieron rememorar su patrimonio ancestral en bailes, vestimentas y objetivos, habitualmente recreativos y terapéuticos.

Los diversos intentos de los esclavos de color de revivir los trajes de los festivales africanos en América señalan como los esclavos se ponían máscaras con cuernos y tocados de plumas, llevaban tiras de tela ralladas o se pintaban con colores vivos, tal como lo habían hecho en su África natal.

Algunos de estos elementos han perdurado en el carnaval moderno, aunque con alguna transformación.

Integración Racial

Al principio, las celebraciones públicas de los negros libres y esclavizados acontecían en los márgenes del espacio de los blancos. Sin embargo, a principios del siglo XX, la emancipación trajo consigo varios grados de integración racial, permitiendo que negros, blancos, criollos, amerindios y nuevos inmigrantes de Europa, Oriente Medio y Asia Pacífico realizaran juntos el Carnaval.

Desde entonces, cada grupo ha contribuido significativamente a la variedad de trajes de Carnaval, al mismo tiempo que ha tomado prestados elementos de los demás.

Por ejemplo, aunque el énfasis en las plumas en algunas mascaradas tiene precedentes africanos, las influencias de los trajes amerindios también son evidentes, especialmente en los trajes negros de Carnaval de la India de Nueva Orleáns.

A principios de los años 2000, un Carnaval típico es una procesión pública de músicos, bailarines lujosamente vestidos y coloridas mascaradas. Algunos son transportados en carrozas decoradas y en las zonas para desfilar son normalmente cerradas al tráfico.

Los trajes a menudo combinan materiales variados como telas, accesorios plásticos, plumas, lentejuelas, cintas de colores, vidrios, cuernos y conchas, … con el objetivo de crear un espectáculo deslumbrante.

En algunas ciudades, los desfiles pueden durar uno, dos o tres días; y en otras, una semana entera. Normalmente hay una gran final en una plaza pública o en un estadio deportivo donde todos los participantes se presentan por turno ante miles de espectadores.

En Brasil, donde existe un sambodromo, un jurado selecciona y premia a los grupos más innovadores, a los mejores desfiles con baile y a las máscaras con los mejores trajes. Como resultado, el Carnaval se ha convertido en una atracción turística y un gran negocio, que requiere de una preparación y puesta en marcha muy especial.

En nuestros días, Brasil y Jamaica es fundamentalmente donde más raíces africanas se conservan en sus atuendos de Carnaval, aunque en Europa, el tema ha derivado más hacia el Arlequinado y Burlesco, como podemos ver en Venecia año tras año.

En España, después de su reciente recuperación post franquista, se ha convertido en la fiesta del disfraz por excelencia, aunque cada vez se siente más amenazada por el americanismo del Halloween. Y ahora qué sabes cómo surgió, coge tu Disfraz, sal a la calle y disfruta de esta Fiesta como si no hubiera un mañana.

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